Asertividad: Aprende a decir No en el trabajo. (Beneficios y técnicas)

Asertividad: Aprende a decir No en el trabajo. (Beneficios y técnicas)

Asertividad es una palabra que deberíamos ponerla en práctica continuamente en el trabajo y en nuestra vida cotidiana.

Hay que ver qué difícil se nos hace decir NO.

Afortunadamente, la asertividad es un hábito que puedes aprender y mejorar. ¿Cómo? Tomando conciencia de cómo comunicar tus sentimientos para no dejarte llevar por tus emociones. Para ello hay dos elementos que debes trabajar: la autoestima y la autoconfianza.

Imagina que sales de una reunión o entrevista de trabajo, tras un par de minutos te das cuenta de que has sido incapaz de expresar tu opinión con firmeza, no has podido demostrar tu descontento con lo que te han expresado o que no estabas de acuerdo con la propuesta que te han realizado.

Seguramente se activen pensamientos del estilo “si le hubiera dicho que No” o “tendría que haberle dicho cuatro cosas”.

Este tipo de situaciones producen malestar, tristeza o frustración. Tal vez seas de los que se siente irritado o reaccionas de forma agresiva frente a la opinión de tus compañeros o jefe, porque no has podido defenderte ofreciendo tu punto de vista.

Frente a estas situaciones hay una gran herramienta que puedes poner en práctica en tu trabajo para saber decir que no sin herir a nadie: la asertividad.

La asertividad ayuda a crear un buen ambiente de trabajo. Un clima laboral excelente beneficia la retención del talento en la empresa. Descubre 6 claves para conseguirlo aquí.

Según la RAE una persona es asertiva/o cuando expresa su opinión de manera firme.

La asertividad es una forma de comunicación donde defiendes tus derechos, expresas tu opinión y realizas sugerencias sin caer en agresividad ni pasividad. Se hace desde el respeto hacia los demás, teniendo en cuenta tus propias necesidades.

Es una actitud hacia ti mismo que es clave para mantenerte en equilibrio que es de gran utilidad para relacionarte de forma pacífica y convivir con tus compañeros de trabajo y con las personas que te rodean.

Cuando respondes con asertividad tu cuerpo lo transmite. Tu voz es firme a la vez que denota tranquilidad y tu cuerpo se muestra en estado de relajación, porque tienes control de la situación.

Es necesario que aprendas a decir que No en el trabajo, aunque esto te suponga quedarte fuera de un proyecto o enseñes una imagen poco agradable hacia los demás. Con el tiempo te darás cuenta de que te valorarán por tener tu propio criterio.

Aquellos trabajadores que buscan reconocimiento o aceptación por parte de sus colegas o jefes siempre dicen Sí y en la mayoría de las veces por no saber establecer límites sanos, reciben un trato autoritario.

¿Cuáles son los beneficios de ser un profesional asertivo?

Al controlar la situación, conseguirás evitar el estrés y demostrar en las conversaciones que establezcas tus fortalezas y habilidades.

Podrás encarar los conflictos y situaciones críticas que se te presenten con calma, sin levantar el tono de voz a las personas involucradas.

Poniendo en práctica la asertividad, aprendes a expresar tu propia opinión gestionando tus emociones eficazmente. De esta forma es más fácil que consigas los objetivos que te propongas.

Siendo un trabajador asertivo evitas caer en la manipulación ni te dejarás manipular.

No necesitas la aprobación de los demás.

Respetas y te respetas.

Te relacionas de forma sana y equilibrada.

Aumentarás tu autoestima y crecerá tu propia confianza.

Podrás actuar como un excelente mediador en conflictos con terceros.

Sabemos que la situación laboral de nuestro país no es la mejor, debido a las altas tasas de desempleo, aún así nadie puede aprovecharse de tu vulnerabilidad por miedo, ni nadie puede exigirte realizar tareas que no te corresponden.

Saber decir que No en el trabajo hará que no te veas implicado en proyectos en los que no quieras colaborar o que definitivamente no te interesen.

Debería premiarse la sinceridad en el trabajo cuando un trabajador dice No.

De esta forma se involucrarían solo en temas donde tengan amplios conocimientos y ganas de hacer, participar y colaborar.

Para poner en marcha la asertividad en el trabajo sigue las siguientes pautas:

  • Distingue lo importante de lo urgente.
  • Expresa tu punto de vista de manera clara, breve y concisa.
  • Descubre cómo trabajas y con qué tipo de compañero podrías chocar.
  • Antes de hablar, piensa en las razones por las que no quieres realizar una determinada tarea y exponlas con firmeza y con claridad.
  • Busca tu bienestar. Piensa en ti y no en lo que pensarán de ti los demás.

Manuel J. Smith en su libro “Cuando digo NO, me siento culpable” menciona los siguientes derechos asertivos. Estos son los derechos que todos tenemos a la hora de establecer relaciones con otras personas.

  • El derecho a ser tratado con respeto y dignidad.
  • El derecho a tener y expresar los propios sentimientos y opiniones.
  • El derecho a ser escuchado y tomado en serio.
  • El derecho a juzgar mis necesidades, establecer mis prioridades y tomar mis propias decisiones.
  • El derecho a decir “NO” sin sentir culpa.
  • El derecho a pedir lo que quiero, dándome cuenta de que también mi interlocutor tiene derecho a decir “NO”.
  • El derecho a cambiar.
  • El derecho a cometer errores.
  • El derecho a pedir información y ser informado.
  • El derecho a obtener aquello por lo que pagué.
  • El derecho a decidir no ser.
  • El derecho a ser independiente.
  • El derecho a decidir qué hacer con mis propiedades, cuerpo, tiempo, etc., mientras no se violen los derechos de otras personas.
  • El derecho a tener éxito.
  • El derecho a gozar y disfrutar.
  • El derecho a mi descanso, aislamiento, siendo asertivo.
  • El derecho a superarme, aun superando a los demás.

Si quieres aprender cómo poner en práctica esta competencia y dejar de ser un trabajador impulsivo para convertirte en una persona que sabe expresarse con asertividad en el trabajo mira el siguiente vídeo.

Si te interesa conocer más sobre los derechos asertivos y sobre qué técnicas utilizar para mejorar tu forma de comunicarte dale al play ahora mismo.

La buena noticia es que no hay edad para poner en práctica la asertividad en tu vida personal o en el trabajo. Se acabaron los ¡yo soy así y no voy a cambiar! Si quieres, puedes conseguirlo. Solo hace falta que creas en ti y en que puedes mejorar la forma en que te comunicas.

¿Te imaginas contestar sin erupciones emocionales? ¿Te gustaría que tuvieran en consideración tu opinión porque te comunicas con seguridad, respeto y con pleno conocimiento de lo que dices? Entrena la asertividad en el trabajo, aprende a decir No desde tu verdad y con serenidad.