Cómo dejar de ser un adicto al trabajo y aprender a desconectar

Cómo dejar de ser un adicto al trabajo y aprender a desconectar

Cómo dejar de ser un adicto al trabajo y aprender a desconectar

¿Estás más pendiente de tu trabajo que de tu vida personal? ¿Llegas siempre primero y eres el último en abandonar la oficina? ¿Te llevas tareas a casa para hacerlas fuera del horario laboral o en fin de semana? ¿Cuándo te vas de vacaciones estás pendiente del móvil o de los emails constantemente? ¿Te esfuerzas constantemente por recibir la aprobación de tus compañeros o jefe?

Si has contestado que si a varias de las preguntas de arriba, tenemos malas noticias: tienes adicción al trabajo y te cuesta desconectar del mismo.

Según Wikipedia un trabajólico o workaholics es una persona adicta al trabajo. El adicto considera al trabajo el centro de su vida. Otras formas de llamar a quienes sufren este desorden es trabajoadicto, laboradicto, ergomano o ergo maníaco.

Un adicto al trabajo sería aquel empleado que está en un evento de teambulding y está pensando en regresar para terminar la tarea que había planificado. Un trabajador sano sería aquel que está en ese acontecimiento disfrutando, aprendiendo y compartiendo con sus compañeros, sin que se le cruce por la cabeza qué era lo que tenía que hacer en la oficina.

Está claro que toda empresa busca el compromiso de sus trabajadores, pero también quiere que estén sanos para un mejor desarrollo laboral. Un adicto al trabajo se siente estresado y puede desarrollar trastornos de la personalidad. Invierte una gran cantidad de tiempo y esfuerzo en su trabajo, descuidando su salud, además de sus intereses personales y familiares.

Algunos de los síntomas que presentan quienes padecen adicción al trabajo son:

  • Dedican compulsivamente horas y horas a desempeñar sus tareas laborales.
  • Están altamente preocupados por alcanzar un alto rendimiento, lo que los lleva a situaciones de ansiedad, estrés y/o insomnio.
  • Tienen grandes dificultades para relacionarse dentro de la empresa y fuera de ella con amigos porque siempre postergarán las salidas por estar muy ocupados en la realización de sus proyectos o tareas.
  • Su autoestima es variable de acuerdo con los resultados que obtienen en su trabajo.
  • Son incapaces de delegar, generando obstáculos para la creación y desarrollo de un equipo productivo y motivado.
  • Adquieren problemas cognitivos, derivados de la ansiedad, depresión, exigencia o inseguridad que sienten al realizar las tareas bajo su propia presión.
  • Desarrollan problemas musculares, disfunciones sexuales, hipertensión, obesidad, etc.
  • Poseen unas terribles ansias de tener todo bajo control y planifican todo al detalle.

En el siguiente vídeo descubre porqué la adicción al trabajo puede traer graves consecuencias para la salud.

Quizá no seas quien padezca adicción al trabajo, pero seguramente alguien de tu equipo esté sufriendo este problema, con lo cual te estará afectando indirectamente.

Diferentes estudios han demostrado que más del 20% de la población trabajadora mundial presenta esta adicción, se estima que el 10% de los españoles la sufren.

¿Qué nos lleva a convertirnos en adictos al trabajo? El ritmo vertiginoso en el que vivimos y en el que trabajamos facilita que desviemos la atención de lo importante para volcarla en lo urgente.

Esto lleva al adicto, pese a querer trabajar de sol a sol, a disfrutar poco de su desempeño laboral y a estar de malhumor. Hay un sufrimiento latente del que le cuesta salir.

Hay personas que en su época de becarios o en sus primeros años laborales tuvieron que demostrar su valía esforzándose y trabajando más horas de las establecidas y esto hizo que desarrollaran hábitos compulsivos en su día a día laboral, llegando a la adicción.

Al prestar atención durante 12 o 14 horas al trabajo, la vida personal del adicto se esfuma entre sus manos. En este caso la adicción ha llegado por algo externo.

Por otro lado, están aquellos profesionales en los que el trabajo satisface otras motivaciones. Es el caso de aquellas personas que trabajando consiguen cubrir su afán de poder o el logro de sus objetivos. Aquí el adicto reemplaza por ejemplo la motivación de afiliación, relacionada con la satisfacción de cuidar a sus hijos o la estimulación hedonista que cubre la satisfacción por disfrutar de la vida, por machacarse horas trabajando como única motivación. Aquí la adicción ha llegado por algún motivo interno.

Estar ocupado está visto socialmente como algo positivo, es sinónimo de ser buen profesional. Pero si nos sobrecargamos de trabajo, no llegamos a realizar las tareas en tiempo y forma y surge la culpa unida a la preocupación de querer controlarlo todo para que no ocurra algo que en ocasiones es imaginario.

Haz clic en el siguiente vídeo, descubrirás estudios, ejemplos y consejos para sobrellevar esta problemática:

Por otro lado, la tecnología ayuda a que haya poco tiempo de desconexión y que algunos empleados sufran adicción laboral por estar conectados a las tablets, por trabajar remotamente o por creer que su móvil es una extensión de su propia mano. Vivimos en un mundo conectado, pero debemos aprender a desligarnos del mundo digital.

Desconectar te ayudará a:

  • Mejorar la calidad del sueño.
  • Conciliar los ratos que estés fuera de la oficina con la familia.
  • Reducir las tensiones.
  • Organizar horarios para realizar otras actividades que no sean trabajar, mirar el móvil o invertir mal el tiempo en la gestión de los perfiles de tus redes sociales.
  • Mejorará tu productividad personal y profesional.

Cómo desconectar del trabajo y solucionar la adicción

  • Pedir ayuda psicológica, si se considera necesario.
  • Trabajar la autoconciencia para poder ver el impacto que generan tus acciones en ti y en tu equipo de trabajo.
  • Valorar la calidad de las horas trabajadas en vez de la cantidad de horas realizadas.
  • Evitar cualquier actividad relacionada con el trabajo fuera del horario laboral.
  • Seguir una alimentación equilibrada. Está demostrado que cuerpo sano, mente sana.
  • Cambiar las creencias de que todos son vagos e ineptos porque no trabajan al ritmo del adicto al trabajo.
  • Evitar realizar teletrabajo. Llevarse tareas a casa no es conveniente.
  • Realizar actividades diversas que te lleven a socializar, conocer gente nueva, adquirir nuevas destrezas personales o nuevos conocimientos.
  • Practicar deporte, ayuda a despejar la mente y a dormir mejor.
  • Aprender un idioma nuevo.
  • Practicar mindfulness para disfrutar el momento presente y enfocarse en cada tarea que se está realizando.
  • Desconectar el móvil en las vacaciones y disfrutar de los períodos de descansos tan necesarios para volver a la oficina con nuevas fuerzas e ideas renovadas.

Recuerda el trabajo es importante y nos dignifica, nos ayuda a sentirnos valiosos, pero nuestra salud es nuestro mayor tesoro. Si te cuesta desconectar y te has sentido reflejada o retratado pide ayuda y pon solución.