Descubre la diversidad e inclusión en RRHH

Descubre la diversidad e inclusión en RRHH

Diversidad e Inclusión son dos palabras que tienen una ventaja competitiva para las empresas. Dos términos que desde Recursos Humanos deben comprenderse e integrarse en las políticas que se lleven a cabo.
¿A qué nos referimos con Diversidad? Es un término que durante mucho tiempo se usó para mencionar la tolerancia de las minorías en cuanto a género, religión, etnia u orientación sexual.
La Inclusión se refería a que se llevase a cabo una convivencia en la que prime el respeto y la comprensión frente a esa diversidad.
Hoy en día se mantienen estas definiciones, pero sus significados van más allá. Son conceptos que a la empresa le otorgan un superpoder, el de la unión de las personas en beneficios de todos, donde empleados y empleador salen ganando.
No solo se trata de comprender qué significa y aceptar lo diferente, sino también de ejecutar acciones concretas para que se incluya e integre la pluralidad a fin de generar un valor en la empresa.
Favorecer la Diversidad y la Inclusión enriquece en todos los sentidos.
Cada vez son más las empresas que fomentan programas sociales para ayudar a los colectivos más vulnerables. Desde la Fundación Selectiva trabajamos con tres de los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) siendo el Objetivo 8 “Trabajo decente y crecimiento económico”, Objetivo 10 “Reducción de las desigualdades” y Objetivo 17 “Alianzas para lograr los objetivos” los que nos ocupan y preocupan.
La inclusión de los jóvenes, de las personas con discapacidad y del talento sénior, así como la igualdad en la remuneración frente a un trabajo de iguales características son algunas de las metas planteadas por las Naciones Unidas de cara a 2030.
Crear programas de Inclusión y Diversidad desde RRHH propicia la captación y gestión del talento junior, facilita la gestión de los mayores de 45 años, ayuda a la inserción de las personas con discapacidad ayudando a las empresas a trascender por beneficiar a quienes más dificultades tienen de acceso al mercado laboral.
Otro colectivo al que las organizaciones están enfocadas en dar su lugar es el de LGTB+. Promueven acciones para poner en conocimiento lo que le perjudica y facilitar su inclusión organizacional.
El feminismo es otro movimiento imparable que debe tenerse en cuenta en las políticas de RRHH. El liderazgo femenino, la discriminación, la desigualdad de salarios, etc. son algunos de los retos que tienen las organizaciones a fin de conseguir la igualdad de oportunidades entre hombre y mujeres.
Recursos Humanos es el responsable de crear entornos de trabajo donde todos los trabajadores se sientan incluidos y valorados por los conocimientos y habilidades que aportan para que sean respetados gracias a aportar su máximo potencial.
Aunque debemos dejar de pensar que el problema de aceptar lo diferente es únicamente una estrategia propia de RRHH. Es responsabilidad de toda la empresa. De hecho, incluir la diversidad es un criterio para tener en cuenta en la propuesta de valor.
No solo son sus productos o servicios, sus valores suman y son quienes mejor hablan de su reputación corporativa. Los directores, jefes y gerentes son los encargados de realizar un liderazgo inclusivo. De esta manera, se convierten en perfectos embajadores de los valores que quieren transmitir las empresas.
Para realizar un programa exitoso de Diversidad e Inclusión proponemos tener en cuenta los siguientes aspectos:

  • Analizar la cultura organizacional

La cultura organizacional es el grupo de percepciones, hábitos, sentimientos, creencias, tradiciones y forma de comunicarse que existe entre las comunidades que conviven en ella.
Analizar permite ver qué y cómo se dicen los mensajes y qué palabras se utilizan.
Así, se pueden erradicar prejuicios y cambiar mentalidades.
Recursos Humanos y Comunicación pueden trabajar de la mano para evitar el uso de etiquetas y revisar el estilo de lenguaje y juntos proponer mejoras en las comunicaciones corporativas. El objetivo es incorporar a los colectivos que se encuentren en situación de desventaja desde lo escrito o hablado para potenciar su aceptación.

  • Gestionar las habilidades en forma personalizada

Cada colectividad tiene sus propias necesidades. Por ejemplo, el talento junior tiene amplios conocimientos en tecnología, pero quizá desconozca cómo realizar tareas de administración, planificación y gestión, habilidades que conoce a la perfección el talento sénior.
Los mayores de 45 años, en su mayoría carecen de altos conocimientos tecnológicos, por lo que pueden intercambiar con los juniors su experiencia.
Las personas con discapacidad tienen otro ritmo de aprendizaje, quizá necesitan adaptación a su puesto de trabajo y los colectivos anteriormente mencionados pueden ayudar en su integración laboral.
«He soñado con la idea de una democracia y una sociedad libre en la cual las personas vivan juntas en armonía y con igualdad de oportunidades. Es un ideal el cual quiero vivir para verlo hecho realidad. Pero si para ello es necesario…. es un ideal por el cual estoy preparado a morir.» Nelson Mandela.
Mira el discurso al completo del mandatario Premio Nobel de la Paz, quien luchó por combatir el racismo, la pobreza, la desigualdad social promoviendo la reconciliación entre la humanidad:
https://www.youtube.com/watch?v=0DO0ABczu_w&t=41s

  • Formar en Inclusión y Diversidad

Los líderes y los equipos son los primeros que deben recibir información, formación y entrenamiento sobre estos temas. Posteriormente, serán los encargados de transmitir las habilidades aprendidas al resto de los trabajadores.
Activar a toda la organización hacia una cultura que integre lo que en ocasiones percibimos como distinto es una tarea compleja y responsabilidad de Recursos Humanos.
Usar técnicas de gamificación y crear teambuilding es beneficioso para motivar, enganchar y adquirir los conocimientos a incorporar.
Los talleres también funcionan muy bien y son un instrumento muy potente para alentar la integración cultural corporativa.
Aprovecharse de las desigualdades es un elemento diferenciador poderoso para la empresa, pero hay que ser realistas, se necesita efectuar un arduo trabajo de toda la organización. Se requiere ejecutar un monitoreo constante de las acciones a llevar a cabo, analizar qué impactos generan y sobre todo observar si se está cumpliendo con el objetivo de aceptar y respetar la diversidad.
Los líderes serán los encargados, gracias a las formaciones recibidas, de aprovechar la riqueza que aporta cada empleado, de rescatar su experiencia, que si proviene de una diferente cultura podamos aprender de cómo se hacen las cosas en otro país, y también de descubrir las habilidades propias de cada persona.
Enfocarse en la diversidad de conocimiento y dejar a un lado etiquetas favorecerá que desaparezca la discriminación creando un ambiente laboral que asegure la igualdad de oportunidades.
En tu empresa ¿realizáis desde RRHH acciones concretas para incluir la Diversidad e Inclusión dentro de las políticas de empresa? Cuéntanoslo en comentarios.