¿Quieres ser resiliente? Sigue estos pequeños consejos y lo conseguirás

¿Quieres ser resiliente? Sigue estos pequeños consejos y lo conseguirás

Hoy hablamos de Resiliencia. ¿Resi qué? Ese es uno de los comentarios más comunes que recibimos cuando hablamos de resiliencia.  A pesar de que es un término que empezó a utilizarse hace más de diez años coincidiendo con la época de crisis, es una palabra poco conocida. Aparece en las redes, en los departamentos de Recursos Humanos, en las dinámicas de equipo pero realmente ¿sabemos lo que es? 

Si somos estrictas y estrictos y acudimos a la RAE leemos que resiliencia es “la capacidad de adaptación de un ser vivo frente a un agente perturbador o un estado o situación adversos”.  En su segunda acepción se entiende como “la capacidad de un material, mecanismo o sistema para recuperar su estado inicial cuando ha cesado la perturbación a la había estado sometido”.  

Según el psiquiatra, Luis Rojas Marcos la resiliencia es un término que proviene de la física que une resistencia y flexibilidad. 

Hablando de una forma más directa y sencilla, la resiliencia es la capacidad que tiene una persona para superar las circunstancias más duras que le pone la vida delante. Un divorcio, el fallecimiento de un familiar, un despido…son situaciones que ponen a prueba nuestra capacidad para enfrentarnos a los problemas. Cuando todo va bien, nos sentimos felices y cualquier cosa nos hace sonreír sin embargo cuando las cosas se tuercen, muy pocas personas tienen la capacidad de mantener la misma actitud.  

Si hablamos de resiliencia en el mundo laboral nos referimos a la flexibilidad que tiene cada persona para enfrentarse a los momentos de mayor tensión que se pueden vivir en un puesto de trabajo. Hablamos de momentos de estrés motivados por una carga excesiva de trabajo, una cliente o un cliente  extremadamente exigente, un proyecto demasiado largo y complejo, una jefe o un jefe injusto sin capacidad de liderazgo o un momento de incertidumbre….son muchos los momentos en los que una persona tiene que poner en marcha su flexibilidad y resistencia en su vida laboral. 

Y si sabemos que todos vamos a tener que vivir situaciones como estas en nuestro trabajo, ¿Por qué no nos preparamos para poder gestionarlo? ¿Por qué no nos entrenamos en las habilidades necesarias para poder superar estos momentos de crisis? 

Existe una creencia generalizada de que hay persona que ya nacen siendo flexibles y resistentes. “Él lleva muy bien esas cosas. Ha nacido con una sonrisa”. Oímos frases como estas para decirnos que la resiliencia es una cualidad innata de cada persona y simplemente la tienes o no la tienes. Pero sinceramente no estamos hablando de un color de ojos sino de algo que se puede copiar y entrenar. Pensad, ¿conocéis a alguien cercano que podáis definir como resiliente? ¿Sí? Pues analizad su comportamiento e intentad imitarle. Con eso, ya tenéis una parte. Después viene, tal vez lo más importante, aplicarlo cuando llega ese momento difícil. No se trata de ser supermujeres o superhombres o que les pase lo que les pasen salen a la calle con una gran sonrisa, se trata de darnos cuenta de nuestra situación y de poder relativizar lo que estamos viendo.  

Como dice Rafael Santandreu en su libro El Arte de No amargarse la Vida, “La vida te depara miles de posibilidades positivas si abres tu mente a ello”. Y eso es lo que hacer en estos momentos, tirar de nuestro optimismo para salir adelante y seguir unos cuantos parámetros para convertirnos en una persona resiliente. 

 

Características de una persona resiliente 

La gran pregunta es cómo es una persona resiliente. Estas personas se caracterizan por ser: 

  1. Flexibles. Con las situaciones y con las personas tanto en actitudes como opiniones. 
  2. Pacientes. Saben controlarse y esperar. 
  3. Gestionan bien sus emociones en especial la incertidumbre y el estrés. 
  4. Son perseverantes. Saben que muy rara vez se consiguen las cosas a la primera. Hay que intentar las cosas varias veces. 
  5. Los obstáculos lo ven como oportunidad no solo como problema. 
  6. Son personas positivas y capaces de automotivarse. 
  7. Confían en sí mismas y saben que son capaces de superar ese obstáculo. 
  8. Tienen sentido del humor. 

Según estos parámetros, ¿podrías decir que eres resiliente? ¿cómo te calificarías? ¿tienes dudas? La forma más sencilla para saberlo es hacer este test: http://resiliencia-ier.es/mide-nivel-resiliencia/ que publica el Instituto Español de la Resiliencia y que te ayudará a saber si estas en el camino correcto o si necesitas mejorar. 

 

Algunos ejemplos de personas resilientes 

No hay nada mejor para entender las cosas que poner ejemplos, por eso vamos a nombrar algunos casos de personajes conocidos que han mostrado ser resilientes. Empezamos por Nelson Mandela. Encarcelado durante 27 años en Sudáfrica por defender sus ideas y la igualdad de la raza negra frente a los blancos. Utilizo estos años para formarse y afianzar sus convicciones de que un cambio era posible en su país. En 1994 es elegido presidente de Sudáfrica a los 76 años de edad convirtiéndose en el primer presidente negro de la historia del país.

¿Has visto la película del director español, J.A. Bayona, Lo imposible? Impresionante, ¿verdad?  Pues se trata de un caso real. Una familia española está de vacaciones en Tailandia durante el Tsunami de 2004 y tienen que sobrevivir por separado. María Belón, la madre, pasa por todo tipo de situaciones para sobrevivir y volver a encontrarse con su familia. Después de lo vivido María cambió totalmente su vida y -además de inspirar la película- se ha convertido en una reconocida conferenciante. https://www.youtube.com/watch?v=xAXTxXJt_EU 

 

Resiliencia y vida laboral 

A lo largo de nuestra vida laboral pasamos por muchos momentos que van a poner a prueba nuestra capacidad de resiliencia. Para mejorar tu resiliencia en el puesto de trabajo es positivo que: 

  1. Diseñes un plan de desarrollo personal con metas y objetivos. Cuando los logres siéntete bien y celebra tus logros. 
  2. Piensa que no todo es personal. Cuando alguien se comporte contigo de una determinada manera, no pienses que es por ti, hay muchos elementos que influyen. 
  3. Cultiva una buena relación con tus compañeras y compañeros. Un buen ambiente de trabajo es positivo para todo y para esto también. Cultiva la cercanía con tus compañeras y compañeros y comparte risas. 
  4. Maneja el estrés y las situaciones difíciles. 
  5. Cuenta hasta 10. La paciencia es una gran virtud y te ayudará a llevar los momentos más complicados. 

Además, piensa que las personas resilientes están más satisfechas con su vida. Ahora que cuentas con algunas herramientas para convertirte en resiliente si ya no lo eres, ¿te atreves a probar? Y recuerda que: "la resiliencia potencia la felicidad". 

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